Firme, convencido y decidido, San Lorenzo logró ayer un valioso 2-1 como visitante sobre Boca que no levanta vuelo en el torneo argentino.
El uruguayo Sebastián Balsas, en el inicio del segundo tiempo, abrió el marcador, y después aumentó Juan Carlos Menseguez. Sobre el final, en el cuarto minuto adicionado, Martín Palermo anotó un descuento que solo vale como detalle estadístico.
Boca, perdido de comienzo a fin, no tuvo creación ni claridad en la llegada, le faltó solidez defensiva y quedó condicionado en la primera parte por la expulsión del chileno Gary Medel. De esta manera, Boca acumuló su tercera caída en las cinco fechas que van del campeonato y quedó muy lejos de la cima.
Dentro de un primer tiempo muy mal jugado, en el que los dos equipos perdieron la pelota con facilidad, ninguno logró asociarse en ataque y carecieron por completo de profundidad, aunque fue San Lorenzo el que logró acomodarse mejor. Boca no produjo ni una acción ofensiva digna de mención con Palermo muy lejos del área.