Lo que tu viejo no te contó: La depresión de Jefferson Farfán en la selección [VIDEO]

29 de marzo del 2005. Era la noche previa al partido eliminatorio contra Ecuador en Lima y del resultado dependía las posibilidades de la selección para seguir soñando con un cupo al Mundial de Alemania. El equipo patrio se concentró en un hotel de lujo en Miraflores y luego de la cena los jugadores se fueron a sus habitaciones.
 
La tranquilidad cambió en la noche bruscamente cuando en un programa de espectáculos se presentó una joven que denunciaba públicamente a Jefferson Farfán de no reconocer a su pequeña hija que había nacido producto de una relación amorosa entre ellos. Y adicionaban un dato más: que el romance había ocurrido antes de su viaje al PSV de Holanda.
 
La noticia cayó como balde de agua fría en la delegación. Y Farfán, impactado, solo atinó a encerrarse en su cuarto que compartía con Juan Jayo y se puso a llorar como un niño. Nadie podía calmarlo. Pasada la medianoche, “Jeffri” se animó a conversar con su compañero de cuarto.
 
“No voy a jugar el partido”. “¿Qué?”, exclamó Jayo con cara de asombro. “Estoy mal, desanimado, deprimido, no tengo ganas de nada”.Viendo que la cosa iba en serio, Jayo salió de su habitación y buscó al profesor Paulo Autuori para darle la noticia.
“Profe, estamos fregados, Farfán no quiere saber nada, así que la única persona que puede hacerle entrar en razón es Pepe Soto”.
 
A Pepe lo sacaron de su casa en la madrugada (no estaba convocado) y lo llevaron a la concentración, y luego de un extenso diálogo convenció a la “Foquita” a jugar.
 
Ese partido Farfán fue el mejor de la cancha, anotó un gol, pero empatamos 2-2 y nos despedimos del Mundial. Desde ese momento, Farfán se alejó de la prensa para siempre.
 
Algunos de los goles de Jefferson Farfán con Perú:
 
 
 

Recomendaciones