Raza celeste: Sporting Cristal, en un partidazo, derrotó 2-0 a Universitario

Partidazo de este Sporting Cristal de contrastes, que no tardó 35 segundos como su técnico en brindar sus impresiones, pero fue igual de contundente para resolver el partido.


La ventaja rimense debió ser mayor, pues apenas en el inicio del encuentro Galliquio trabó a Ávila en plena área y Rivera acusó simulación. Más tarde, Ross adelantó a todos en el juego aéreo y Cáceda debió vestirse de héroe ocasional.


Los de “Ñol”, aunque contadas, también asustaron el arco del reaparecido Delgado. La más clara: un remate cruzado de Calcaterra que remeció el parante derecho. ¿La otra? Un cabezazo de Ayr que a poco estuvo del “autogolazo”.


Felizmente para los rimenses, el argentino sí tuvo fortuna en arco rival. Un centro de Lobatón sobre los 33’ encontró su espalda y al fondo. Ayr, el émulo gaucho de Novak Djokovic, gritó su primer gol hasta el Rímac.


Con ello, el segundo tiempo llegó con supremacía crema. Sin embargo, los propios merengues se encargaron de liquidar sus posibilidades.


Primero Ximénez, quien no pudo clavar un balón que le cayó del cielo en el área chica; y luego Miguel Torres, quien ingresó a los 72’ y se fue expulsado dos minutos después. “Ñol” ya se jalaba los pelos en el banco.


En la incertidumbre de Universitario volvió a aparecer la figura de Lobatón, quien estuvo cerca de marcar un gol de antología luego de sacarse, cual maniquíes, a varios cremas. Cáceda, con las uñas, desvió su tiro esquinado.


Pero la gran figura celeste no perdonó otra vez. A los 75’ se internó nuevamente en el corazón merengue y dio la estocada final. Pase en callejón para Ross y este canjeó la recompensa a su trajín. Zurdazo incontenible y a cobrar.


Cristal habló en la cancha y, a nadie le quepa duda, fue claro y directo... al triunfo.

 


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