Lo que tu viejo no te contó: Roberto Chale y sus anécdotas

Esta es una ocurrencia de Roberto Chale cuando el equipo nacional pisaba suelo mexicano para jugar el Mundial del 70. Una decena de periodistas locales cubrió la llegada. Un reportero radial se acercó a Roberto Chale, famoso por el pelotazo a Rulli en la Bombonera, le hizo unas cuantas preguntas y luego le pidió que le sugiriera a qué otros jugadores entrevistar.


–“Mira, Cruzado es ese que se está riendo”, señaló.

El periodista se acercó, prendió su grabadora y levantó la voz: “Ahora nos encontramos con Luis Cruzado”. El entrevistado se sorprendió, puso cara de molesto y dejó al hombre de prensa con la palabra en la boca: “Yo no soy Cruzado, soy ‘Perico’ León”. Chale se mataba de risa en uno de los asientos de la sala del aeropuerto y el periodista lo encaró.

–¿Usted no me dijo que ese jugador era Cruzado?

–Lo que pasa es que él es “cruzado”,... ¡pero cruzado con mono!, disparó el “Niño terrible”.

Pero Roberto tiene muchas anécdotas como en la época en que iba al hipódromo de San Felipe para apostar. “A veces perdíamos todo y no teníamos para apostar el domingo. Pero como Dios es grande, estaba el señor Moyano que prestaba plata a todo el mundo. Él era suegro de Pocho y abuelo de Micky Rospigliosi. Tenía mucho dinero”.

¿Y cómo ingresaban al hipódromo? “Recuerdo que para no pagar entrada nos metíamos en la maletera de los autos; como éramos chicos, nos metíamos hasta tres y nadie se daba cuenta (risas)”.

De sus travesuras en la etapa escolar recuerda: “Yo vivía junto al mercado de Magdalena y en vacaciones me recurseaba ayudando en el reparto de mercadería. Éramos varios chicos y cuando los dueños se distraían, nos choreábamos alguito, aunque había cosas que se te pegaban en las manos”. Chale tiene otras historias más por contar y que engalanarán más adelante esta columna.
 

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