Lo que tu viejo no te contó: Cuando el ‘Cóndor’ Rojas avergonzó a todo Chile

El 3 de setiembre de 1989 se produjo un hecho vergonzoso en el fútbol mundial. Sucedió en el Maracaná y el protagonista fue el golero chileno Roberto Rojas, quien aprovechando una bengala se cortó la ceja alegando un impacto del artefacto en su cuerpo. Tuvo que ser retirado bañado en sangre.

 


Se jugaban 20 minutos del segundo tiempo y Brasil ganaba 1-0. De pronto, cayó una bengala desde las tribunas y el portero chileno se desplomó entre el humo, con las manos sobre el rostro y cuando se descubrió presentaba sangre que le salía de la ceja.

 


Frente a este hecho, la selección chilena se retiró de la cancha, con el sangrante Rojas sobre una camilla, ante el asombro de los jugadores brasileños, del árbitro argentino Juan Carlos Loustau y de los 130 mil espectadores.

 


La gente ni siquiera reaccionó cuando el delantero Patricio Yáñez se tomó los genitales con la vista clavada en las gradas, gesto que hasta hoy se conoce en Chile como “un ‘Pato’ Yáñez”.

 


Al momento de caer la bengala en la cancha, el “Cóndor” Rojas, capitán del cuadro de la estrella solitaria, sacó un bisturí de su guante y se cortó una ceja alegando que el artefacto pirotécnico le había causado la lesión. Al conocerse la farsa, Chile fue suspendido de esas Eliminatorias y las del 94. Al golero se le castigó de por vida.

 


Meses después del hecho, el chileno confesaba la verdad e implicaba a otros compañeros. “Yo me corté en el Maracaná”, dijo para luego narrar la trama: “Dos días antes del partido había pactado con el segundo capitán, Fernando Astengo, retirarnos a la primera cosa rara que pasara. No teníamos clara la forma en que debía operar, pero sabíamos que algo tenía que suceder para salirnos y así fue”.

 


Hoy, luego de 22 años, Rojas está voceado para ser entrenador por primera vez en su país (Deportivo Iquique). Pero su carrera de estratega lo hizo paradójicamente en Brasil. Dirigió al Sport Recife.

 

 

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