Fábregas y Kanouté hicieron las paces en una llamada telefónica

Cesc Fábregas y Frederic Kanouté aclararon sus diferencias con una llamada telefónica, que arregló lo ocurrido en la gresca durante el partido entre Barcelona y Sevilla, que acabó con la expulsión del jugador maliense por agarrar del cuello y empujar al internacional español, según el acta arbitral.

     


"Cesc y yo hemos hablado por teléfono. La cosa se explicó y los dos somos adultos y conscientes de nuestra culpa ayer. Se acabó", señaló en twitter Kanouté zanjando el tema.
      
"Acabo de mantener una conversación telefónica con Kanouté y los dos hemos aclarado lo que pasó ayer. Nos hemos pedido perdón mutuamente y dado el tema por zanjado. Ahora sólo queremos que se hable de fútbol", explicó Fábregas.
      
Antes de la conversación telefónica, los dos jugadores cruzaron tuits en internet. Kanouté pidió perdón por la imagen que dio y justificó que antes fue provocado por Cesc. "Siento mucho lo ocurrido ayer. No fue ejemplar. No obstante, hubo provocación e insultos".
      
Mientras que el volante azulgrana aseguró que no realizó ningún insulto racista. "Quiero desmentir claramente que haya hecho algún tipo de insulto racista hacia algún jugador del Sevilla. Toda la vida he jugado con gente de todo el mundo y todas las religiones, comparto vestuario con un jugador malí, llevo un tatuaje árabe, y mi pareja es libanesa. No hay muestras más evidentes de que no tiene sentido. Ahora a pensar en el Granada que es lo que toca".
 

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