Le reclamaban no ser el mismo autosuficiente del gol cada vez que volvía de romper redes con Perú. Pero Paolo es un guerrero absoluto ante las situaciones más adversas y ayer volvió a demostrarlo. El atacante peruano marcó un golazo de cabeza y salvó a su equipo de la derrota, erigiéndose como la figura.
Y es que luego de sufrir la prematura expulsión del serbio Slobodan Rajkovic, las acciones se tornaron muy complicadas para el cuadro local, que sufrió, en su confusión, el gol de Kaiserslautern por medio de un gran remate de Pierre De Wit a siete minutos del descanso.
En la reanudación, Guerrero se puso el equipo al hombro y buscó en soledad los espacios. En una de esas, Paolo halló un pase largo que mandó a guardar en arco de Trapp. Pero el tanto fue anulado, pues el “Krieger” tocó el balón con la mano.
APARECIÓ SAN PAOLO
Sobre los 66’, al fin el “Depredador” tuvo su revancha. Töre sacó un centro exacto desde la derecha y el peruano, cual daga, clavó el empate con un potente cabezaso.
Luego, Paolo tuvo otras ocasiones, pero la mala fortuna le impidió anotar. El peruano se jugó un partidazo y fue reconocido con aplausos por los hinchas “Dinosaurios”.