Todo ha salido a pedir de boca. No hay rodeo ni para decirlo ni para festejarlo: Alianza Lima está en los play offs y en Copa Libertadores. Con una campaña meritoria. Este equipo que tuvo la sapiencia de extender el arranque empedrado, pero a paso firme por Gustavo Costas ya tiene el sosiego de proyectar con calma la fase definitoria del campeonato.
Entre nubarrones e improntus. Deportivamente se tomó la decisión correcta de elegir a Miguel Ángel Arrué con la tarea de llegar al primer objetivo. No ha cesado de confrontar situaciones de orden político institucional por enésima vez frente al mismo rival de siempre. Y ahora se erige lleno de mérito para izar esa primera bandera triunfalista.
Y todo esto con una original naturaleza: echar a mano a su cantera para reforzar ideas de fútbol que se diseñaron con la experiencia de algunos y la extranjería de otros. Y se aplomó un equipo que ha sabido sumar más de lo necesario para llegar a jugar el título de la temporada.
No todo será siempre victoria. Alianza Lima esta vez tuvo enfrente a un rival como la U. San Martín de buen pie en la gran mayoría de sus actuantes como para hacer la individual o poner un remate que te remece todo, como ocurrió con Christian Cueva, quien a los 79 minutos puso el derechazo fuera del área casi frontal. Pero que no fue porque Forsyth dejó la tarea al “Plan b” de todos los arqueros: que choque en el larguero.
Ahora viene la tarea de planificar los play offs. De reforzar las ideas que se plasmaron para llegar al primer objetivo. Alianza Lima mira la definición y coquetea con su pase a la Libertadores. Sin duda, una campaña llena de méritos. Para que la festejen todos, incluido Gustavo Costas desde el mundo árabe. Porque también puso mucho de lo suyo...•