Poco se conoce del Génova de Italia, equipo que acaba de contratar al juvenil crema Andy Polo por diez millones de dólares. Solo aparece una historia rara, de infelidad y engaño, descubierta en el mismo campo de juego y que ocurrió un 28 de abril del 2000 cuando logró su ascenso a la Serie A italiana.
Cuenta la crónica del hecho que el Génova luchaba por el ascenso a la Serie A italiana en casa frente al Atalanta de Bérgamo —uno de los punteros del campeonato—, había que ganar o ganar.
El choque, cargado de roces, nervios y pierna fuerte, se acababa igualado en un tanto, hasta que el veloz delantero Davide Nicola trazó una diagonal fulminante que definió con maestría ante la salida estéril del arquero visitante.
Para celebrar su conquista, el goleador extendió su alocada carrera hasta un costado del campo, donde estaba sentado un grupo de policías, y se arrojó sobre una rubia y bella agente del orden, a quien besó apasionadamente.
Los hinchas en el éxtasis de la euforia vieron la escena y se emocionaron más, era el ascenso y pensaban que valía la pena esa osada decisión de su goleador.
Ya luego Nicola confesó su avezada decisión.
Dijo que había besado a la rubia policía porque era su amante y que la había captado en sus aventuras por el internet. El goleador no fue amonestado por el árbitro, pero sí quien vio la tarjeta roja fue la policía.
Su esposo, que miraba el partido en directo por TV, la llamó de inmediato al teléfono celular y la botó del terreno conyugal, dejándola en la calle y ridiculizada ante los miles de hinchas. En el 2008 Nicola se traslada a Lumezzane (Serie B) , donde en el 2010 pone fin a su carrera como jugador y comienza como entrenador.