La llegada de España a Buenos Aires se convirtió en una cuestión de Estado. La Furiamanía se desató con tanta magnitud que la tradicional peatonal de la calle Florida se vio miles de camisetas de España como en cualquier rincón de Madrid.
Por un instante, los argentinos se olvidaron del frío, el viento y la lluvia para disfrutar del calor y el júbilo que ha generado la visita del equipo de Vicente del Bosque, que fue recibido a lo grande en el aeropuerto de Ezeiza en medio de una expectativa mayúscula.
Es tan grande el deseo de los argentinos de enfrentar (y ganarle) mañana al campeón del mundo que los tickets, puestos a la venta con un precio altísimo para la cartera doméstica, han volado de las boleterías y desde la AFA pronostican que la recaudación del amistoso será la mayor que pueda registrarse de la absoluta en toda su historia: 1,5 millones de euros (cerca de dos millones de dólares).