Una máquina alemana fue la que se presentó ayer en el Free State de Bloemfontein, donde Alemania venció por 4-1 a Inglaterra en el partido más apasionante de lo que va del Mundial de Sudáfrica.
Miroslav Klose abrió el marcador para los teutones a los 20’ tras un error garrafal de la defensa británica. Lukas Podolski aumentó a los 32 minutos con un remate cruzado y con cierta complicidad del portero David James.
Matthew Upson descontó por Inglaterra a los 37 y un minuto después se produjo la controversial jugada en la que Frank Lampard le hizo un sombrero al arquero alemán Manuel Neuer, la pelota pegó en el travesaño y las repeticiones de televisión mostraron claramente que rebotó dentro del arco antes de salir.
Todos los jugadores ingleses y hasta el técnico Fabio Capello festejaron el aparente tanto, pero el uruguayo Larrionda decretó que el balón no había cruzado la línea de gol.
En el segundo tiempo, Alemania liquidó el partido de contragolpe. Thomas Müller se alzó como la figura del partido al marcar el creció y precisamente fue él quien marcó el tercer y cuarto gol a los 67 y 70 minutos, respectivamente.